Trump asegura tener una "muy buena relación" con Kim Jong Un

Frágil esperanza coreana
Donald Trump señala que “probablemente tenga una muy buena relación con Kim Jong-un”
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13 Enero, 2018

El presidente Donald Trump dijo el miércoles que Estados Unidos está dispuesto a hablar con Corea del Norte "bajo las circunstancias correctas" aunque no esté claro si eso dará resultados, horas después de las primeras conversaciones en años entre Pyongyang y Seúl.

"Probablemente tengo una buena relación con Kim Jong-un", ha dicho Trump en una entrevista concedida al diario económico estadounidense The Wall Street Journal, publicado este jueves.

Ha trascendido que la CIA advirtió a Trump que, si quiere atacar a Corea del Norte, tiene apenas un plazo de tres meses antes de que Kim disponga de un misil intercontinental capaz de descargar una bomba nuclear sobre Washington. "No estoy diciendo que sí o que no. Simplemente no quiero comentar".

Desde su llegada a la Casa Blanca en enero de 2017, Trump ha lanzado duros ataques a Kim, ridiculizándolo al llamarlo el "pequeño hombre cohete, o bajito y gordo", etc. Aunque en ocasiones se ha mostrado abierto al diálogo con Kim para rebajar las tensiones, en la mayoría de las veces lo ha amenazado con un "ataque nuclear preventivo".

Según el Mandatario estadounidense, todo ello sería parte de una estrategia. "Verás eso mucho conmigo", aseveró el líder estadounidense refiriéndose a sus tuits agresivos.

Moon describió los acuerdos alcanzados durante las conversaciones intercoreanas del martes como un primer paso positivo que podría crear una pausa en las provocaciones y dar un impulso a la diplomacia. "Soy una persona muy flexible", afirmó.

Después de que el líder norcoreano anunciara en su discurso de Año Nuevo la intención de enviar a los deportistas de su país a los Juegos Olímpicos de Invierno, que se celebrarán este año en el país vecino, las autoridades de ambos países mantuvieron esta semana sus primeras conversaciones de alto nivel desde diciembre de 2015.

Es por ahora una incógnita si en el acercamiento de estos días de Kim a Corea del Sur incidió alguna presión de Pekín, además del obvio intento del dictador norcoreano de poner una cuña en la sólida alianza de Seúl y Washington. "Si yo fuese ellos, lo intentaría", asegura.

Se había incluido en los intercambios a Corea del Sur, Rusia y China, pero eso no alcanzó para suavizar las disputas sobre la actividad misilística y nuclear de la dinastía Kim.


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